Crónicas desta ínsula. Aquí, ahora. 2/1/2015




Pasados los vapores de la fiesta y escurridas las libaciones de saraos y partusas, se espabila la ínsula barata como quien despierta apenas de un sueño cualquiera, eso si, sin apartar la venda y la mordaza que son, junto al trapo nacional y el pedestal de yagua, símbolos de está patria jineterienta que una vez más recibe otro año entre arrempuje y gaznata.

En los lindes de Cuba toda, en el espacio sagrado que media entre batey y batey, a la sombra de la casa señorial y al pie del trapiche los negros, mulenques, prietos, lobos, jabaos, indios y semiblancos usuarios de la gloriosa oficoda mueven sus quitrines a la espera de que con el que viene llegue algo, ahora que el black de la white dijo que seriamos en guarandabioso impulso, socios de nuevo y quien sabe, en una de esas amistosas guarapelchas chorrea para la negrada algo más que el polvo seco y mustio que cae siempre de la mesa de nuestras majestades porque, ¡hasta el polvo! con lo poco que trae cae siempre de cara al piso.

Y es que este ha sido otro amanecer sin más gloria y creyentes y no creyente desta ínsula se sacuden las noches entre rejas y los empujones de segurosientos chivatones que, defensores de lo indefendible supieron apresar y arrastrar, no solo a quien pretende hablar o decir, si no a quien piensa o hasta imagina, que en este Enero fula como tantos no se podía pasar sin celebrar un año más sobre los restos de ese ñampie eterno que el malo barbatruco sembró en tierra tiempo ha, para gloria y gozadera de su familia.

Presto van los voluntarios, presto vienen, bayoneta calada montando las patrullas, a detener. ¿Quién se opone? ¿Quién jura que será diferente? Pero aunque parezca lo mismo nada es ya igual, todo ha cambiado y lo peor es que desde los mullidos telones de palacio donde no entra la vida ni el calor no acaban de entender que ahora a la vieja se le ve la cosa, y no es nueva ni rosa y como en su batea cayó el futuro, ese futuro que parecía no llegar nunca y de pronto, aquí está, ahora, tiembla la triste mano de la china regenta que entre entorchados y disfrazada de general no sabe que hacer en esta plantación con tanto negro terco queriendo ser libre.

Pues entre una y otra, ahora que se ve con otro color y se sabe con otra voz va siendo hora de empezar a pensar que aquella caja cómoda donde se armo el tinglado y en la cual la mariconá tiene asiento ya no tiene los seis lados de siempre y hay que jugarla. Para la dotación en cambio empieza este año con reafirmado esfuerzo y voluntá de retroceso glorioso y entre amenaza y presidio revive el Vivac sin garantía, el secuestro fugaz, la detención sin proceso, el desalojo, la miseria de la mesa que el tiempo muerto, eternizado por obra y gracia de unos se erige en forzado regalo para los otros...¿Por cuanto tiempo más? Díseselo a la oreja, boca.


¿Qué mejor desear a estas alturas que esa reputa-publica que nos contaron nuestros abuelos? Feliz 1959 y descontando. ¡Salú, salú!...

3 comentarios:

  1. Barbaculo ta morío. Está semana se sabe, por eso el miedo.

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  2. salu, salu, salu.......... no era asi como terminaba el generalissimo sus despedidas de fin de año???

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  3. Y el mulato también acababa así, salú, salú!!!

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Dimelo cantando.