PON TU PENSAMIENTO EN MI.

Allí donde hayas ido a caer huyéndole a la maravilla y ya llevas varios años viviendo decentemente sin mayores altibajos coge tres socios, si son de confianza, mejor, y proponles volver a la isla con un plan infalible para atacar bases militares y crear conmoción.

La cosa sería así: Habrá que introducirse callao y con cara de bueno, después meterse en cualquier unidad militar, pasando por la puerta como quien va a caminando por el Prado. Una vez allí crear conmoción, o sea, correr encueros, gritar, formar bulla o mearse en la comida de los soldados que estarán inocentemente en la bobería y evidentemente, se conmocionarán. No se tu pero yo la cosa la veo regalá.

¿Cuantos te siguen?

Cuesta creer que una formula tan vieja y gastada sea el recurso al que los expertos de la DGI echan mano para desviar la atención de cosas que están por venir o simplemente de esas que pasan todos los días en el platanal. No imaginar que detrás de esto está la mano de la seguridad no es ya difícil, si no francamente escandaloso. De los cuatro no hablamos porque inscribir en Miami una organización con nombre beligerante para después aparecer en Labana dentro de un cuartel demuestra dos puntos; 1. que la inocencia todavía existe o en su defecto, la comemierdería goza de buena salud. 2, que los chivas del G2 en el pantano no tienen mucho que hacer y todo se trata del viejo intento de mantener en alto la concomilla de la plaza sitiada como pretexto para aplastar a los que adentro cada vez más visibilizan el descontento y ganan adeptos en los barracones.

Y aquí viene la explicación de porqué los socios tienen que ser de confianza, no solo por aquello de confiarle la vida a un conocido, probado a todas en lo que viene si no también para evitar cualquier acto de verdadera violencia a corto plazo frente a la proposición como puede ser una galua o cocotazos varios que genere el malentendido de los que se puede salir sobradamente conmocionado.

También puedes probar diciéndoles que van de vacaciones, a guarachar con unas chamacas y aprovechar, por ejemplo, un carnaval. Pa' que funcione de más está decirte que no debes revelar el verdadero propósito del viaje y solo hacerlo cuando ya estén todos allá adentro, de preferencia encerrados en una casa algo alejada de la ciudad y tarde en la noche. Si a Fidel le funcionó, ¿por qué a ti no?

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