Debe.





Si le hacemos caso a los entusiastas al embargo le quedan tres chupás. El presidente de la cámara de comercio yuma alaba la "extraordinaria expansión de la empresa privada" en Cuba, dejando ver algo que el vendedor de vasitos plásticos y el desmochador de palmas no están viendo, desde la perspectiva adecuada.

A nadie parece habérsele ocurrido que lo que dice el señor visitante sea verdad porque la mayor parte de las veces lo miramos desde donde nos tocó mirar, casi siempre desde abajo, al lao del farol sin bombillo y del solar cayéndose, y si, la expansión que el tipo vio existe y no es otra que esa misma que ha venido construyendo la mafia Jaimaniteña en el último rato en que estábamos mirando pa' allá.

¿Por qué no creer que esas empresas que le vendieron al socio como privadas, empresas que son las mismas de siempre, donde mismo, con el mismo color pero arregladas y vueltas a la vida no son ya patrimonio de algunos pinchones que ya no las creen si no que las poseen a carta cabal?  Creer que de todos los embelecos que se tejen en la ínsula los más bárbaros y los que más dan son de un estado que manejado por quien lo maneja lo primero que cuadró fue transar con su gente para evitar cualquier descuadre a futuro es dormir del lao equivocao, no solo de la cama, si no también de la historia.

La cosa está hecha cubanos. Bien podría decir desde la tribuna el mandamás que nos van a sonar mañana, cuando el segundón padre de familia acabe de diluir la paja verde en la verde divisa y los yumas que se cayeron a bombazos con el vietcong y hoy hacen running con las Adidas cosidas en ciudad Ho Chi Min por los esclavos del socialismo mientras tengan el Walmart lleno, ¿por que habrían de decir no al aperturismo de los hijos y nietos de esta finca que está loquita por volcar al mercado a 10 millones de muertos de hambre por endeudar y hundir en el consumo. Tenemos capital señores.

Los muertos, los crímenes, la destrucción y el destierro quedan fuera del cuarto donde se cuentan los centenes y se mueve el billete. Estamos jodidos, muy, porque salvo un grupo de voces realmente loables y de elevados empeños, a las que todavía asiste la moral y el decoro el resto del palo son una tonga de vagonetas, putas, pingueros y facinerosos morales más cerca de la piñata y el litro que de la pala y el pico. En este minuto de inmensa decepción en que prima el reparto y el interés  allende y aquende el charco no le veo futuro a la patria, la verdá.

Eso debe avergonzarnos, profundamente.

Y el que no haga como yo, que se fuña.

2 comentarios:

  1. El presidente de esa camara de comercio...al igual que todos los presidentes de las camaras de comercio de todo el mundo, son empresarios frustrados y perdedores, que nunca tuvieron los cojones y la inteligencia suficientes para triunfar en la vida como hombres de negocios....pero en cambio, lo suficientemente corruptos,mentiros ,bajos y sucios,para aceptar que otros empresarios exitosos utilizen su cara cuando no quieren exponer la de ellos.
    Son como una especie de cara de guantes politicos para alquiler. Ellos ponen la cara,son utilizados y alguien les paga (a veces) por esos servicios.

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  2. al mongolico ese lo que hay es que ponerlo un mes a vivir en un solar de la habana vieja pa que no coma tanta mierda y se de cuenta que el tupe es mucho mas grande de lo que su mente llena e jamon puede ver, que arte el de los biranitas estos pa enganar mongolicos del norte.

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Dimelo cantando.