¿CULPA DE QUÉ?





En la timba ardiente, a pesar de lo que muchos piensen y tantos otros no vean, cambian los tiempos a paso de ladrillo. Y entre los lindes y las guardarrayas de nuestras comarcas, habitáculos de nobles y plebeyos el futuro se enfrasca en pujante marcha, que hacia atrás, indica los devenires de la patria que hoy regida por la hermanísima, se encauza en avante retroceso al más pa’cá y recoge sucesos y desarrollos excelsos de poco interés y mamalonerías varias para engrandecimiento empobrecedor de la ínsula barata.

Ya desembarcó en la rada citadina para hoyar nuestro suelo y robar aire aquel que es muestra inequívoca de que no todo cuerpo trae seso. Nos des-honra desde hace unos días el Toledo de Willy, quien en busca de libertades cambió la plaza por la jaula. Parabienes desde esta humilde redacción le deseamos al recién llegado y que los negrones, putangas, metelineas y cogenalgas de la patria lo hagan suyo rápido, para que encuentre ese hogar de garantías fundamentales que no tuvo en extranjero suelo. Es nuestro deseo que llegue a termino su búsqueda insaciable de justas bienaventuranzas y entre los molleros de un nativo sienta la dureza de la nación que lo acoge y desde ya engalana con tranquisima alegría.

Aparte de alabanzas y festivas bienvenidas el deber nos llama a lo nuestro y es loar desde estás paginas a su merced, el segundo eterno, quien llamó hace unos días desde la asamblea de pencos patricios que cacarean sus deseos a atacar toda muestra de indisciplina social que en los últimos tiempos, (cuéntense la mitá del siglo pasado y lo que corre de éste, casi nada) hace mella en las buenas costumbres de los vecinos principales desta villa, quienes escandalizados claman al orden y el ornato de la plebe quien se arremolina y desluce la belleza de nuestras fincas e ingenios y quienes con uso y abuso del proceso magno amenazan con embarrar con sus plantas las ingentes y pulcras calzadas de Cubanacán, Miramar, Siboney y otros vedados lindes.

Él mismo se dedicó a nombrar una por una, las sucias manifestaciones que los mestizos, negros, jabaos capirros y blancos deslavaos, en conjunción de bajas clases desta tierra han hecho costumbre, como el grito pelado en la vía pública, la cagadera en parques y calles, la botadera de basuras en cualquier lado, el uso y abuso de malas palabras, la vandalización de nuestro paisaje urbano, la chabacanería al expresarse, la cría de cerdos en bañaderas y azoteas, el mal presagio de la tomadera y la curda a toda hora y otros que hacen infinita la lista de los males que han contaminado al bajo pueblo y que, para soez muestra de nuestra condición nacional preferimos no extender más allá de la palabra hiesta que dejó caer su señoría, al denunciar que todos los hacedores de estas excrápulas actitudes son quienes han abusado de la revolución que se hizo tiempo ha para gloria y encumbramiento de ellos, quienes no supieron aprovechar todo lo que se les dio y menos, nauseabundos y ridículos, agradecer todo lo que se les quitó y se les quita aún.

Tiemblen aquellos que yerran, que viven en la maldad, que hacen y deshacen en el pecado que nuestro mínimo líder señala con el dedo heroico pues para ellos no será el reino capitalista que se viene. Que se arrepientan los que se quejan y que equivocados acusan a quienes nos liberaron de hacernos estas bestias inmundas, estos pobres diablos, estos menesterosos, estos limosneros que hoy somos, refocilados en el vicio, gibarizados y descontentos en constante fuga. Que hiedan en su ignominia dentro de esos cubiles ruinosos y derruidos que es la isla toda y que comprendan que todos los males achacados hoy son razón de nosotros mismos y nacen de nuestra pusilánime cobardía por transigir con aquellos que nos pusieron los grillos en patriótico ademán y a quienes doblegamos el espíritu y la voluntad y quienes tienen razón sobrada al decir que las tremendas culpas de todo lo nefasto y horroroso que hoy somos solo corresponde a nosotros y son resultado de nuestros actos pues, ¿qué culpa cabe de nuestros vicios y desgracias al soberano que desde su indiferencia divina vino a este mundo a ser por nosotros servido?

7 comentarios:

  1. Candela! Que descarao es el Raulito ese!

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  2. Buenisimo el editorial este caballeros. Pareciera que lo sacaron de una revista antigua. Dá donde é.

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  3. A las palabras de Raúl le vendrían bien unas redondillas al estilo de Sor Juana Inés de la Cruz.

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  4. A Raulito le vendrían bien como respuesta unas redondillas al estilo de Sor Juana Inés de la Cruz.

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  5. Bueno, oyendo la opinión de Raúl, creo que la única solución para Cuba es que el gobierno disuelva al pueblo y elija a otro pueblo.

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  6. Río y lloro con tus comentarios . ! Gracias Calderón !

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  7. en las ultimas escenas de la pelicula "la caida" que narra los ultimos dias de Hitler hay un pasaje en que el fuerer se refiere a lo que ha caido sobre Alemania (bombardeo, destruccion y muerte) como algo que el pueblo aleman se busco, como una consecuencia del camino que el pueblo aleman se trazo...... culpando a los alemanes, como si el muy hijo de puta no tenia una agenda que le impuso al pueblo y por la cual pagaban todos...... ahora vienen estos sin madres a culpar al pueblo de cuba por un descalabro que han armado ellos gobernando de espaldas a un pueblo que lo unico que ha hecho bien es ser sumiso y cobarde...... no jodan !!!!

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Dimelo cantando.