A propósito de diálogos para Cubas mejores y posibles.


Para conversar hacen falta dos, con claras intenciones de dialogar y el deseo real de llevar las cosas a buen termino, si una parte llama al encuentro y la otra se hace la sorda, ¿es el diálogo posible? 

Por lo menos hasta ahora no existe ningún interés por parte del gobierno de sentarse a conversar salidas a la gran crisis que ellos mismos han creado y mantienen, como forma única de conservar el poder y escudados en el, no permitir que en un momento dado deban responder por las infinitas acciones que han provocado el estado actual de cosas que mediante diálogo se quiere resolver.

Si el llamado a dicho diálogo no está dirigido a la dictadura y se pretende sea al margen de ella, ¿con quien se quiere dialogar entonces?, ¿con una ciudadanía huérfana de derechos, tutelada, ciega y sin poder de decisión?, ¿con los grupos de la disidencia interna sin poder de convocatoria ni acción?, ¿con los mandos medios, los burócratas, los funcionarios que aprovechando la sombra del poder medran en su beneficio y quieren que nada cambie?, ¿si el diálogo no está dirigido a aquellos que dominan y son la otra parte de una discusión imposible, los únicos que puede hacer la diferencia, en caso de que les interesase de alguna manera dialogar, entonces a quien se llama a la negociación, al entendimiento?, ¿a quien, a las finales, va dirigida la invitación al diálogo?

Creo que si existiera voluntad verdadera de que en Cuba cambien las cosas, antes se deben buscar desde allí donde se este, los mecanismos que obliguen a que esa otra parte, completamente desinteresada en cualquier encuentro sienta la necesidad de dialogar, ¿un país en ruinas, una población hambreada, una economía desecha y un futuro funesto son suficientes para que ellos, los que han demostrado vivir al margen de toda realidad, enriquecidos, ajenos, aburguesados, toleren fáciles aquello que significaría el fin de su modo de vivir?

El llamamiento es palabra hueca, arenga de junta patriótica en club de campo, cosas que todos sabemos, urgentísimas, necesarias, pero que aquellos a quienes más debiera importarles ignoran olímpicamente,  si en verdad, como dice Geandy Pavón en su réplica, el diálogo es posible sin que este presente la dictadura que todo lo maneja y todo lo controla y no necesariamente tiene que pasar por ella, ¿con quien es que se quiere hablar?

Lo fundamental es la nación y aquellos que imaginan que solo mediante la fuerza armada es posible recuperarla hablan desde la rabia y la fantasía, tal pareciera que no la quieren porque llevar a un país al matadero es más de lo mismo que la dictadura ha hecho todo este tiempo, pero aquellos que llaman al entendimiento improbable, con una gente que ha demostrado una indiferencia total y un desamor absoluto por el país y sus problemas, también pululan en ese espacio incierto de la irrealidad desde donde no vendrán las soluciones por más encomiables y urgentes que sean llamamientos y proclamas.

 


4 comentarios:

  1. Así mismo!!! lo demás es muela!

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  2. Muy buen analisis. Comparto totalmente tus criterios.

    Convendria hacer un documento "Dialogo, ¿con quien?"

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  3. Vemos a muchos por ahi sin temor al monologo ...

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  4. Ahi es donde esta'la cosa. En ningun momento he escuchado a la china o a su hermano, hablar de dialogo con el pueblo cubano.No les interesa y nunca les ha interesado. Para ellos el pueblo es como el ganado, lo sacrifican cuando les haga falta y ya esta'. Los exiliados son como aves de corral que se escapan,solo les interesan si regresan temporalemnte trayendo algun beneficio, pero no les esta permitido quedarse y nada de concesiones. Por lo tanto, tampoco les interesa.

    Todo es muela bisca, otra cortina de humo, un poco mas decorada, pero la misma mierda.A estos tipejos cuando les aprietan el zapato, no vacilan ni un segundo en asesinar a quien sea y cueste lo que cueste...porque nunca les ha importado nada.



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