NO TE VAYAS A RAJAR



Viendo este corto que tan bien trata la problemática que nos toco vivir a cientos de miles en las escuelas en el campo me doy cuenta que en esos años y aun ahora, el concepto de respeto hacía el otro jamás fue incluido en ningún programa de estudio, no estuvo nunca en la simple dinámica de la convivencia en aquellas leoneras que eran los albergues de las becas. No recuerdo un solo profesor ni director que lo haya tenido por planteamiento válido y necesario para la vida en grupo y más a la edad en que se aprende a ser cada minuto que se vive. Lo jodido es que si no lo hubo en la escuela tampoco lo había en la sociedad, el respeto al otro se ganaba solo si el otro se daba a respetar, por eso aquello de que "al que te dé, le das" era el primer escalón de muchos que inexorablemente iban a la bronca y al maleo, era normal que cualquiera se desquitara de sus líos cebándose en otros porque, ¿acaso los hombres, los revolucionarios pueden tener mesura? eso es tener miedo y los hombres no tienen miedo, solo los cristales se rajan, los machos mueren de pie y otras lindezas de ese sistema educativo-carcelario que todavía muchos inocentes de afuera tienen por modelo y logro.

Crímenes de toda laya pude ver y recuerdo la anuencia del personal de las escuelas con estas situaciones, el rechazo al débil, el abandono del frágil, el abuso sistemático, eso que hoy llaman "Bullyng" en algunas partes y que se tiene por inaceptable. Pero lo que más me duele es caer en cuenta de que nadie, absolutamente nadie habló alguna vez del respeto al otro, de la necesidad de respetar su espacio, sus creencias, sus necesidades, la forma en que veía la vida y como la asumía, nadie en lo absoluto pues aceptar que el otro merece y necesita respeto era claudicar, rajarse, dar espacio a la duda. 



Mis más sinceras felicitaciones al realizador y su equipo.

Visto en PD

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