¡NIÑO, OYE A LOS MAYORES!

Silvio es un descarado, tiene casa, carro, viaja y tiene un estudio por callarse la boca y asentir como un mono cuando se lo piden, ahí nunca hubo pantalones, solo hipocresía, los hombres de verdad son esos que están presos y en las estaciones de policía ahora, no con guitarritas, cantándole canciones a los que han hundido a este pueblo, pero que  vamos a hacer, lo primero que se fue de este país cuando llegó este desastre fue la vergüenza.

Evangelina, 82 años, Centro Habana.



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Dimelo cantando.