EL DOBLE DISCURSO DEL QUE DEBE.


Camila Vallejo pese su afiliación comunista y su condición de clase media, goza en Chile de un nivel de vida tan alto como ninguna mulata de Cayo Hueso o San Leopoldo es capaz de imaginarse por un segundo. He ahí el problema que se genera por desfase; los "lideres" de una izquierda aburguesada van a Cuba a reunirse con aquellos otros "dirigentes" a su vez aburguesados y enriquecidos, verdadera casta que despunta progresivamente, en nueva clase social que ha hecho del erario público y de la infraestructura de un país  elementos para su exclusivo beneficio en detrimento de la mayoría dominada mediante métodos represivos, repitiendo el modelo clásico de la derecha reaccionaria a la que dicen combatir.  Y como la cosa se reduce a clases, cada una asume la realidad en determinación de su concepción cultural e intereses propios al punto que, con cada paso y cada palabra, la niña mimada del PC chileno más que atinar, yerra.

Como ejemplo basta notar la apropiación del discurso intolerante y de segregación con que esa élite cubana, que se arroga el derecho exclusivo y la denominación de "revolucionario", ha marcado su discurso político contra aquellos que se le oponen en cualquier forma.  Camila asiste a la fanfarria, sin notar que es ella quien incurre en mercenarismo al volverse instrumento de la voluntad de un partido corroído por el dogma y sin arraigo real en la sociedad, demasiadas deudas, monetarias y morales, para con un régimen donde la ilustre visitante y sus amanuenses encuentra bueno y justificado actos que en su país de origen, después de años de lucha en los tribunales y esfuerzos incontables ha sido tipificados y se prescriben como delitos contra la humanidad.

Y es que el gran fallo está en la incapacidad que dicta la ceguera ideológica y no saber ni querer escuchar para formar concepto propio, más si se viene de fuera.

1 comentario:

  1. Esta chama se cogió el culo con la puerta, por monga.

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Dimelo cantando.