EN LO QUE SE DECIDEN.

 
 
 
 
Desgraciadamente, pareciera ser normal que un gobierno dictatorial pueda hacer con su población lo que le venga en ganas. Siempre fue y ha sido así con las excepciones recientes de algunos países árabes donde la intervención condicionada de bloques de poder ha dado al traste con dictaduras de largo arrastre.

Salvo consideraciones y lectura de cartilla los países que gozan de sistemas democráticos no hacen mucho más que indicar con el dedo de manera suave, esas situaciones incomodas que aun subsisten en algunos lugares como Cuba. Se puede pensar de que en realidad no pueden hacer más que eso, en observancia al derecho internacional y a la no intervención en asuntos ajenos, regla general y base de convivencia respetuoso aceptadas por todos, mas o menos como cada uno lo entienda.

Pero resulta que en los países ricos, que gozan de estas democracias se pasan leyes que ayudan a los gobiernos dictatoriales a mantenerse en el poder y a perpetuarse basados en un poder omnímodo e indiscutible que tiene tintes dinasticos y donde se practican las sucesiones planeadas entre miembros de  unas pocas familias, encumbradas por el terror y la testarudez política.

Y aunque sean reconocidas como abiertos regímenes que sistemáticamente aplican la fuerza y la represión para acallar cualquier intento de protesta se les aúpa, reconoce como estado legal, se acogen sus demandas, se respeta sus caprichos, se acepta a sus representantes y hasta se promueve sus intereses sin que el redactor de la nueva edición de un diccionario vea la necesidad de acompañar con la palabra dictadura el capitulo dedicado a explicar las características del sitio donde se da esta forma de gobierno.

Entonces no esta de más decir que en un mundo de ciegos y sordos el ladino puede campear por su respeto, hacer campos de concentración para disidentes, hambrear a su población como método de control, encerrar a quien protesta sin debido proceso, apalear a quien se atreve a llevarle la contraria, aplastar cualquier atisbo incomodo mientras mueve a sus miembros como piezas de un juego por el mundo, les permite enriquecieres con el erario público, vivir vidas exclusivas de ricos entre miserables y hablar en nombre de mayorías sin voz.

Así los oportunista, comprados por unos y otros pueden ir y venir, traer, alimentar al reyezuelo, acrecentar el ego del senador, promover el prestigio del representante que se pierde en vana pelea con el cabildero comprado que en su suelo sirve a un poder extranjero, el especulador traer su mercancía de expolio que encandila, rellena y da brillo pobre en medio de los escombros por entre los cuales drena imparable el dinero que se vuelve policía, palo, gas y cadenas contra el infeliz que además de no tener casa, vida ni futuro tampoco tiene quien lo escuche.

1 comentario:

  1. ... donde se incluyen exclusivas pachanquitas robo-lucionarias con mojitos cargados, ostentosos tabacos Cohiba y musiquita folckorica de fondo, para inteligentes utiles a solo 4 cuadras de la white house. seguramente pronto los distinguidos seleccionados podran disfrutar de algunas exhuberantes rumberas -mulatas, claro- y hasta de algun discreto servicio extra.

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