LA FERIA Y LA FELICIDAD




¿Como es la cosa? muy fácil; en la feria de negocios que se inauguro en Labana los bisnes los hacen, directamente familiares del comandante y del general, se amarran negocios redondos que se pagan con el erario publico, el que se usa y echa mano como si de una cuenta personal se tratase. Se presentan empresas de servicios médicos en divisas que buscan, con la atención de turistas y magnates "hacer rentable a la salud publica" que nunca lo ha sido, aunque a la vez dichas iniciativas de negocios tengan una misión humana y de compromiso con países como Haití, sitio en el que sin duda y a pesar de estar lleno de indigentes que no pueden pagar absolutamente ningún tratamiento de los que brinda la empresa cubana son sin dudas más interesantes que los indigentes nacionales. 

Para que la cosa fluya y se expanda hay que decir que la economía creció 1.9 en el primer semestre del año y que crecerá 2 y pico en el futuro, pero para que se alcance dicha predición hay que exigir a los Estados Unidos que cese su política migratoria que además de asesina hace ver a los cubanos "como gente que huye" siendo esto algo completamente falso pues cada cubano es un inmigrante en potencia, a los que debería entregarse visa abiertamente y sin condiciones para emigrar libremente y que una vez allá contribuyan al enriquecimiento de la élite nacional que precisa de ese dinero para cubrir sus necesidades en Europa y otros destinos mundiales, además de ayudar a la situación económica del país.

Todo sería más fácil si se derogase el embargo comercial, se liberasen los fondos cubanos congelados en bancos norteamericanos, liberasen a los cuatro que quedan, Washingtón se sentara a conversar en igualdad de condiciones con un representante de la familia, apoyase sus intereses, le entregase ayuda al por mayor y reconociera al principado en que se convertirá la isla, enviase a su presidente a la ceremonia de coronación de Alejando Castro Espín como Alejandro I al mismo tiempo que brinda toda su cooperación mientras el general mantiene la regencia en espera que el vástago  alcance los 50 años, edad suficiente para gobernar y hacerse cargo de las ingentes tareas del partido y la revolución, mientras se dejará ver en los salones de los hoteles de la isla junto a la princesa Mariela en fiestas y ceremonias. 

En cincuenta años de esfuerzo, esclavizante trabajo y sacrificio los pequeños rentistas y comerciantes rurales de la isla podrán aspirar a lograr nuevas conquistas como pueden ser jornada de ocho horas, permiso para practicar el multiempleo o la inscripción de sus vehículos en el registro de carretones, carretillas y vagonetas, siempre que sus productos se mantengan en el terreno de lo artesanal con tintes de manualidades pre medievales y no intenten competir con las masivas importaciones que las empresas del MININT hacen de todo producto imaginable, que vendidos a precios inflados buscan hacerse con el dinero de esos emigrados dispersos por política oficial que pueblan todos los rincones del mundo sin olvidar a los que dejaron detrás. ¿Fácil verdad?.

1 comentario:

Dimelo cantando.