Venezuela me asombra. Lo hace porque dentro de sus limites geográficos no solo se esta dando una de las peleas más representativas en cuanto a credibilidad se refiere, pelea que como bola pica y se extiende y aunque no lo parezca nos toca de muy de cerca a todos los cubanos por ser el ejemplo viviente de como hacer las cosas mal aun teniendo el chance de hacer todo lo contrario.

En Venezuela convergen hoy dos maneras de ejecutar la política, dos visiones que chocan directamente una con la otra no porque vengan de extremos distintos que han estado marcados por el antagonismo, en ese país tropiezan la manera antigua de un grupo de poder que durante todo el tiempo que pudo lo hizo más o menos bien tirando a mal y pa' ellos y otro grupo que ahora y con la oportunidad en la mano tira para ellos y lo ha hecho todo más o menos mal.

El uno se escuda en la derecha, de siempre, que deviene de la llamada burguesía y otros grupos sociales, los otros caen de la izquierda y los grupos supuestamente progresistas que vienen a cambiar, para ellos y sus intereses, las formulas que el anterior grupo estableció para los suyos en un momento determinado. El mismo perro diría cualquiera y aunque el collar sea diferente la cuestión se reduce a esa voluntad de hacerse con el poder, el mismo fin pero por otros medios.

¿Donde queda la gente, el pueblo al que estos dos grandes bloques de un lado y otro dicen defender?,  ¿acaso es cierto que ese otro grupo que supuestamente es quien decide no tiene el poder de imponer lo mejor para si mismo?, si ninguno de los dos polos posee la voluntad expresa de instituirse en garante de los intereses del tercero pareciera que no.

Visto en PD

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