El papel con letra de los blancos de la raspadura viene sala`o. La gaceta recién salida de la imprenta de sus majestades ilustrísimas en sus ediciones extraordinarias 11 y 12 publicadas en la villa trae más malas noticias que un telegrama del ministerio, enfocadita al curralador por cuenta propia la papeleta oficial se desgrana en información útil y misteriosa, que dicta con pelos y señales lo que no se puede hacer bajo ningún concepto por aquellos negros y mulatos libertos que opten por dar martillo en la intimidad de sus barracones. La tónica de palacio parece ser la multa en todas sus variantes como método escogido para que los negros de la dotación entren en cintura y les den calladitos y sin mucho recúmbeque el producto de su trabajo, el sudor de su frente y el de algunas zonas no tan visibles de su mestiza anatomía.

Los blancos finos de la loma de los catalanes se han esmera`o a fondo, no falta ni un acápite por nombrar en la cartilla que le han leído a las combativas huestes de pardos y morenos que pueblan la patria toda, hay multas hasta por reírse bajito en la cola y medidas preventivas para que ninguno de los indios de encomienda que son felices aquí se vayan a tirar con la guagua andando y les pase por la cabeza en algún momento como escapar por debajo del mantel con la parte que le corresponde al Capitán General y a la hermana regente. Se sabia que en la ley, redactada con premura y preocupación mientras allá en las cumbres de Siboney  sus señorías veían bajar a velocidades increíbles las reservas de Oporto y Jack Daniels sin renovarse, tenia trampa y poco a poco se ha empezado a conocer por los habitantes de esta colonia el color de la jugada que sin un cabo suelto la altísima y heroica dirigencia del país ha empezado a poner en conocimiento de sus amantísimos súbditos.

Desde ya más de un cartomántico con ilusiones de conseguir una licencia y hasta algunos afinadores de bujías no muy versados en la materia han descubierto que detrás de las letras impresas en los bandos oficiales que cuelgan de la Ceiba en el templete hay más maraña que en el juicio de Ochoa. Echando mano a los secretos diccionarios de las reglas del palo y la malanga, varios negros procaces han creído descubrir que en simples palabras lo impreso en las cartillas que se venden a peso en las estanquerias y depósitos de Labana suenan a paternal advertencia para todos los independientes sean o no de color que en un instante babearon la camisa con ilusiones de buenaventura, aquí es de sus majestades el derecho a controlar y discernir sobre estos asuntos difíciles del gobierno y no hace falta que ningún mulecón o yambabare venga a hacerse el letrado con segundas interpretaciones.

Así que la señal es clara, la conga que marche por donde se dice y con el paso doble que se marque desde los salones de palacio, que aquellos nativos que posean familiares en otras tierras allende los mares pida a sus ecobios maravedíes y centenes para lo que ahora empieza, los otros que se vean dados de baja de las plantillas de los ingenios que se arrimen al aguacate frondoso debajo del cual se tejen esteras de palma y se forran botones y bien ordenados y en silencio se apresten a ocupar su papel en el devenir heroico de la historia por escribir en lo adelante por aquellos preclaros personajes de olímpica cantera que nos irradian  y gobiernan. Pa los que no copien las notas del tambor que redobla en la plaza de armas y aun, a pesar de todo lo vivido, lo visto y lo porvenir calientan alguna ilusión, que apreparen el bolsillo y se pongan en dos, tres, cuatro o veintiséis, según les cuadre.

1 comentario:

  1. Estas editoriales no tienen precio...!! Bro, seguimos esperndo por la nueva edicion de radio !!!

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Dimelo cantando.