DE esto y aquello.

Algunos se quejan de que estos blogs que han surgido relativamente hace un tiempo y que se dedican a denunciar la situación de la isla se erigen prácticamente siendo reflejos idénticos de la situación que se vive en ella y de la política de la dictadura, donde se censure o no se comparta una idea o manera de pensar estará siempre presente el recuerdo constante, la apología que espera para dar su salto encima de cualquier medio y ensuciar lo que se diga, pareciera que nadie puede escapar de esta realidad y menos si se es cubano y se viene de allá directamente.


No se entiende que aquí, como en todo cada cual según su capacidad, los que ríen de la comparsa con tintes de tragedia griega que la dictadura se empeña en mantener de pie desmitifican héroes y grandezas que jamás fueron, los que atacan y basurean la labor de estos le hacen el juego a los de mas allá sin saberlo (o sabiéndolo), proponen y proponen pero no hacen nada porque tan vacíos están que no saben que hacer, ellos también vienen de aquí, del mismo sitio y van con la masa que los arrastra al mismo lugar, se pierden en pretextos pero no le aciertan a la diana por temor o ignorancia, sin embargo, hablan, vomitan letras por las manos y la mente, se esfuerzan, gritan, pero no colaboran, se quedan como espectadores del paso de esta carroza que a duras penas otros arrastran a fin de cuentas, también para los que no ayudan.


La nacionalidad nos une, no esa de papeles, aquella otra de raíces comunes y códigos específicos, es esta manera de ser cubano lo que nos identifica y separa de los demás y hasta a veces de nuestros mismos compatriotas, unos creen que con los marines saltando en centro Habana se resuelve el problema, otros que cerrándoles las puertas a los pinchos y a sus componendas, los de mas allá negándole esto o aquello al régimen, el cubano es seguro que sabe de dos cosas, de pelota y de política y sin mucho esfuerzo, pero ¿Qué hacen los que de verdad pueden “hacer” algo por esta situación?, ¿Qué papel juegan los “de arriba”, los que tienen la posibilidad de alterar un poco el orden de cosas en beneficio de nuestra gente?, la repuesta pareciera sencilla y con decir nada se acierta, tienen que morir de hambre los que protestan para que de una vez se empiece a mover esta carreta histórica hundida hasta los ejes, se tiene que ver la miseria humana de una dictadura que se ceba en su pueblo para que los congresistas de buen vivir y los ministros de cuello blanco digan algo, supeditados siempre a sus intereses en esas cámaras donde se refocilan entre discursos y atenciones honorables y ni aun así son capaces de mover piezas que garanticen alguna mejora, todos le hacen el juego a la gerontocracia que gobierna la isla, sin excepción alguna.


El asunto pasa a mayores, los unos por intereses económicos en una economía que no existe, los otros por denostada prudencia, los mas por desinterés, solo con muertos y atrocidades se logra que la lupa del ojo mundial se mueva de su sitio y se digne en vernos, no importamos a nadie mas que a nosotros mismos y con reservas, la dictadura ha sido muy cuidadosa en ocultar los muertos y las tropelías, solo cuando el hedor es tan fuerte los vecinos reclaman y pareciera que en este caso la cosa va por ahí. Pero el problema esta en que el mal aire, la putrefacta atmósfera emana de una isla en medio de todo a la que nadie ve, España juega con ella defendiendo su posición de agente execrable, los Estados Unidos, tan dados a meter sus narices en todos lados aquí se demora en papeleos y anuencias, mientas el cubano aguanta palos dados por el cubano, suma odio y sigue, calculando su venganza que no será para nada suave ni pacifica.


¿Por qué no cerrar de una vez el grifo que llena las manos de los que nos mal gobiernan?, ¿Por qué no dejar las lindezas semánticas y decir de una vez que Raúl Castro es un dictador al igual que su hermano, el primero en la costrosa casta?, los inversionistas ya están curados de espanto porque el gobierno cubano agarra y no paga, quita de la noche a la mañana, roba limpiamente, la economía pútrida de la finca se hunde cada día mas y ya hay militares con maletas y dineros listos para huir a otros lares, ¿Por qué no nos ayudan un poco en vez de seguir siendo marionetas de una crápula pronta a morir?, ¿Por qué?. Hay que acabar de darse cuenta que la ropa sucia esta vez y como siempre se habrá de lavar en casa.

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