LA RISA Y EL ABSURDO TOTAL.

Que yo recuerde la dictadura jamas fue capaz de garantizar ninguno de los servicios básicos para la isla, la luz, el agua, el alcantarillado aun funcionan a la buena de Dios y con aquella infraestructura que nos dejaran los años cincuenta y la república, Tallapiedra funcionaba con los generadores de su fundacion, el acueducto de Albear gracias a que existe la gravedad y por las mismas tuberías que vio el Machadato, hay calles en la Habana que nunca han recibido una capa de asfaltó y aun muestra aquel ultimo que el ministerio de obras publicas de Batista le puso a mediados de los cincuenta, como dije una vez las condiciones de nuestra vida, de la vida del cubano común no son importantes, no mueven voluntades porque el ciudadano no tiene valor, ya no hay nada que quitarle pues los salarios los pagan ellos y en nuestros bolsillos esmirriados, cuando los hay, los pesos convertibles o las divisas acabaran irremediablemente en sus tiendas y centros comerciales, para mantenerlos, por mucho que nos duela.

Los apagones constantes, la falta de agua, las tupiciones, fueron parte de la vida diaria de millones de cubanos y me cuento dentro de ellos, en la casa donde crecí la falta de luz era diaria y eso cuando mamábamos directamente de la vaca moscovita, la ducha era un amasijo de metal herrumbroso que sobresalia de la pared sin uso posible porque el agua no tenia presión para llegar a su regadera, el baño era a cubo y así fue durante años hasta que los tíos crecieron y aprendieron a bisnear, compraron un tanque de azotea y lo enterraron en el patio, un motor y mucha suerte para llenar el de arriba y así poder tener agua corriente. las promesas eran eternas y siempre existía la de resolver estos problemas tan molestos, toda esperanza acabo con la crisis y nuestro decenso a los infiernos como ciudadanos de decimoquinta categoría, pero la revolución es ejemplar y magnánima y todo lo puede como una especie de superman caribeño y verde olivo, puede prometer electricidad y entregar miles de equipos eléctricos para recargar el sistema de tendidos de un país que usa tecnología de hace medio siglo, puede prometer un vaso de leche por persona y dar silencio, puede construir cien mil casas al año y no parar un poste, entonces, puede enviar a uno de sus mas ineficaces personeros a resolver el problema energético de Venezuela porque los venezolanos son, además de comemierdas, imbéciles totales y no se la pueden solos. Desde aquí toda nuestros mejores deseos al compañero Ramiro Valdes en su tarea, sabemos y estamos convencidos que al igual que en Cuba, fracasara estrepitosamente.

Lloremos de risa.

la noticia entera, aquí.

http://economia.eluniversal.com/2010/02/02/pol_ava_ministro-cubano-esta_02A3380971.shtml

Foto.
Salinas-Tallapiedra.
Arquitectura cuba.

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