¿A DONDE VAN VAN?

Todos sabemos que las cosas allá dentro son bien diferentes, hay una jiña del carajo, tremenda perseguidera y hay que saber buscársela, los que mas escapan son los artistas y los artesanos, pero hay que cumplir con el tipo. Van Van es muestra de ello, la orquesta que hace treinta años hace bailar y no baja de las preferencias ahora anda por Miami dando conciertos y los cubanos de allá se arremolinan para verlos y asi recuperar un poquito de lo que dejaron atrás, la calle, la casa, el barrio, la novia aquella, el jevito.....PERO, la orquesta representa todo lo que provoco esa situacion de abandono, esa migracion forzada, el exilio en si, los dolares que recaude serán en gran medida para el gobierno cubano, directamente para los de arriba, ese dinero no se va a convertir en una mejora para los músicos ni sus familias y menos para la gente de la calle.

¿Porque entonces todo el mundo baila?, porque el exilio cubano es como se dice en la Habana, es de cartón, el cubano exiliado en su mayoría lo único que le interesa es vivir lo mejor posible en esa provincia extraña que esta en la Florida, comer, vacilar y pinchar poco, cuando tiene unos pesos ir a dejar el sueldo y la pacotilla en la Habana, con la familia y en el barrio, donde ira a pavonearse con el cuello lleno de cadenas de oro y el carro alquilado a quien lo boto de su país antes, ¿tu crees que no lo saben?, lo saben y bien, es mas, lo aprueban, la conferencia que ha terminado sobre emigracion lo confirma, el cubano que vive fuera solo esta escapando, pasándolo bien, viviendo en el mundo donde hay de todo y manteniendo ese otro donde comer es un logro mas de la revolución.

La orquesta, en fin, ¿que màs?, un hato de rumberos con la educacion de un ladrillo, groseros y mal educados, encumbrados en la panacea de ser una orquesta famosa (dentro de Cuba, fuera, solo para entendidos), un grupo de aseres y moninas que se venden por unos pesos y son lo mismo pero en versión charangosa de esos otros tan criticados en la isla que según la dictadura reciben dinero de los americanos por disentir, (estos lo reciben por defender), aclaman a los viejos del poder, los defienden y se aleonan con los periodistas cuando les pisan el cayo, Formell mama de la teta y da su muela bizca, que el si canta con quien sea y que no es político cuando hace y mantiene una política que es una afrenta a su país y a sus compatriotas, ¿pero que más se le va a pedir a esta gente?, alegrense que aprendieron música y la sesera no les da pà entender que cosa es honor ni decoro, con eso basta.

Al grupito este que apoya cuanto apretón de tuerca le meten al cubano no habría que hacerle el juego, por mucha que sea la nostalgia y mas la lejanía, porque no es a ellos ni a esa parte de la cultura cubana que representan a quien se va a ver, en sus presentaciones, se quiera o no, se apoya también, se da un voto, se contribuye a diluir entre alegrías y compases las verdades de fondo, se acepta el circo sin pan que nos da el Cesar, después en casa no sera igual empingarse porque a este no le dejaron entrar en la isla o a aquel le metieron diez años por lo otro y preguntarse cuando se acabara aquello, a este paso durara mil años porque es el cubaniche de montón quien lo alimenta desde la comodidad de su casita en Hialea y con su sudor, en la Habana lo saben y muy bien al punto que viven del exilio y por eso lo alientan. Cuando la cosa les apriete por algún lado que se acuerden de cuanto gozaron con los Van Van esa noche en Miami.

Foto. J Formell.

1 comentario:

Dimelo cantando.