TAPANDO EL FRACASO.


Aqui sobra espacio.
Lo positivo. La restauracion premitira la conservacion del edificio que a pesar de su uso comercial no deja de tener valor historico.


¿Quien se acuerda de la zona del puerto de La Habana?, específicamente los muelles Aracelio Iglesias que ocupaban un inmenso edificio en la rada habanera dentro de la bahía y que habían sido en el pasado los almacenes de San José, construidos para guardar mercancías en grandes volúmenes recién llegaban a la ciudad por mar. Con el tiempo y la destrucción sistematica de la economia por parte de la dictadura los almacenes vieron meguar su papel de receptores hasta quedar vacíos y sub empleados durante años, el trafico marítimo en el puerto fue casi nulo durante el periodo mas duro de la crisis de los años noventa y los muelles abandonados y sin uso acabaron derrumbandose o siendo tragados por otros usos ajenos a aquel para el que fueron construidos, frente a los almacenes se levanta el barrio de Belén y San Isidro que fue el primero de la ciudad y el mas antiguo.

Hoy remozados los antiguos almacenes se abren al publico como un centro cultural que se cobija debajo de las arcadas metálicas y en el espacio donde antiguamente se amontonaban las miles de toneladas de bienes que recibía la nación mediante el comercio, a falta de este ejercicio bueno sera este otro, la oficina del historiador restaura y trata, en un empeño loable de mantener la arquitectura invaluable de la ciudad, la dirección del país aprueba, deja se tape una cosa con otra y que donde debiera acumularse día a día en su trasiego infinito alimentos y bienes consumibles hoy se sub emplee el espacio con visitas diarias de algún turista ingenuo que venga a dejar sus pesitos a los aun mas ingenuos artesanos que esperan hacer fortuna con su comercio, la justificacion es primordial, restaurar, conservar, rescatar, los almacenes están fabricados para almacenar no para paseo de turistas, el comercio de mañana cuando la república sea restituida barrera con estas iniciativas de llega y pòn en las que se inviertieron millones que debieronse emplear para el mantenimiento y rescate del tejido urbano habitable de la ciudad, (el barrio de San Isidro posee un 80% de sus edificaciones en estado regular, malo y peligroso) porque el caudal de lo necesario entrara a ocupar su lugar lógico bajo esos techos, la tapazòn se acabara y el barrio de enfrente que alberga a una de las poblaciones mas pobres de la ciudad no tendrá que vivir mas del robo y del jineteo que al menos con la feria artesanal de ahora sera su plácemes hasta que lleguen mejores tiempos.

Nota.

Compruebese. Sin comercio se convierte a los almacenes del puerto en centro cultural. a la Manzana de Gomez en hotel de cinco estrellas, la terminal de trenes en unc asi museo de locomotoras a falta de transporte entre otros ejemplos.

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