Maniobras.


Después de las maniobras seguimos siendo igual de pobres, estando igual de solos y siendo igual de idiotas, nos seguimos prestando a los tejemanejes de este grupito de comecandelas y creyendo que de un día para otro las cosas se van a arreglar cuando Fidel Castro y Cia se mueran, nadie dentro de Cuba tiene conciencia de que con la eventual desaparición de la dictadura es cuando viene la cosa fuerte, el reto verdadero que sera mas difícil que toda la vida con papa estado y sus incontables aunque miseras prebendas. Los mas sabemos que hace mucho no están con aquello, los menos aun se engañan porque una cuento de cincuenta años no se olvida fácil, otros siguen demasiado ocupados la vida y entre sus propios asuntos y los que les tiran encima no tienen tiempo ni ganas para más. Con las ciudades en ruinas, la economía inexistente, la base industrial del país obsoleta ni todos los barcos mercantes de Estados Unidos llenos y regalados nos van a salvar, el trabajo sera de los que lo quieran hacer pero, y la pregunta no basta, ¿quien sabe o quiere trabajar en Cuba?, el merito mayor de la dictadura ha sido hacer de nosotros una sarta de parásitos, desterrar de cada uno la iniciativa privada, sustituir el encomio por un sentimiento de emergente resolución, de la nación queda bien poco, si tenemos en cuenta que también un país son sus costumbres y sus maneras especificas, borradas de un plumazo por el hambre y la miseria de este medio siglo. En todo caso no estaría mal darle el premio Nobel a Fidel, nadie acabo tan a conciencia con un país sin estar formalmente en guerra, nadie fue tan mentirosos y tan malvado con su propia gente, de sobra tiene méritos, pero también debieran dejarle caer algo a toda la crápula que lo rodea y lo asiste desde fuera de la isla, defendiéndolo en artículos y noticias sin querer ver la verdadera podredumbre que encarnan él y su régimen.

Mientras, allá, seguimos corriendo bajo los inclementes rayos del indio que abraza, jugando a serles fieles y alimentando la maquina que esta presta a volverse contra nosotros mismos que a falta de otro ya somos para ellos cada vez más, el enemigo verdadero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Dimelo cantando.