Embarque antiguo.

Hoy es 11, además de recordar a los que se jodieron en lo de las torres hace ocho años hay que hacer memoria y pasar la vista por encimita de la historia y recordar el otro, aquel 11 que remecio las bases de un país tranquilo y lo puso en el mapa de una vez y por todas, el golpe en Chile fue una animala de los militares aupados por la derecha y por los que veían que no había forma de parar el cuento y el hecho de que Allende llegara a cambiar las reglas del juego por las buenas, al final fue el y un montón de inocentes los que pagaron caro la embarca que les dieron muchos otros que se hacían los leones encima de una caja, gritando como caballos y al final cuando la cosa se puso dura salieron echando pal carajo a seguir viviendo del cuento en otro lado, muchos cayeron en la isla y ante la peremne escases y la estoicidad a la cañona de nuestro pueblo pusieron el culo a buen resguardo en muchos países de la adelantada y segura Europa donde no había ni trabajo voluntario ni racionamiento. Los de abajo a coger guagua llenas, a hacer colas y a aprender a fajarse en la escuela con los negritos que les querían quitar la merienda, los jerarcas no se empañaron la frente hasta que bajaron el banderín y pudieron volver a vivir de los laureles como buenos camajánes que son, el cabrón mayor muy en su estilo se echo un mes paseando Chile y jamando bien, siguiendo de cerca su semillita abonada en otro suelo y ensuciándole la cosa a esa gente con su mala fama hasta que paso lo que paso, al punto que casi hacen un decreto pa que se fuera. Después, muela, gritería, duelo, tejemanejes y vacilones, que la revolución latinoamericana costaba millones pero, ¿a quien le importaba?, y así hasta hoy. Para los buenos, los que no tenían nada que ver, los desprevenidos, esos que no tenían pa donde coger y pa los otros, los cojonuos que no lo hicieron y dejaron la vida con su pueblo un aplauso, pa los gallinas que se fueron a esconder sin dar la cara después de ladrar tanto, nada, que es lo único que les queda a los cobardes, eso y la vergüenza.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Dimelo cantando.