Fue. 17/11/04




Estemos claros. Nadie nace siendo todo lo correcto que se debe ser a la hora de mirar asuntos de derechos y libertades, esas cosas se aprenden por el camino, se viven, se van recogiendo y poco poco se vierten o devuelven a la sociedad, lo mismo en el entorno más intímo que a nivel de la comunidad.

Una vez aprendidos esos conceptos que son tan necesarios para la vida, se puede aspirar a más y comprender, descubrir las más veces, dónde faltan o se escamotean por parte de aquellos que desde una magistratura dicen defenderlos o garantizarlos. Hay casos obvios donde sin saber mucho de ellos se adivinan, se siente su falta y es que no por gusto son considerados inherentes al ser humano e indispensables para la plena existencia porque aun siendo desconocidos igual se intuye su ausencia.

Lo incomprensible es que existiendo lo anterior haya gente capaz de ponerse al lado de aquellos que se los niegan a la mayoría y más allá, defender ese robo de estas cosas, tan básicas, que saltan a la vista y son imposibles de mantener en el olvido o la ignorancia una vez se comprenden. A menos que se carezca completamente de humanidad o moral y se quiera seguir siendo ciego por conveniencia o complicidad con los ladrones.

La vuelta es larga, no hay peor ciego que el que no quiere ver y es siempre alegre que aquellos que ponen la pluma al servicio del tirano vayan comprendiendo y aprendiendo que las cosas no son lo que parecen ser y que se trabaja para mantener en pie una mentira disfrazada de causa. Juzgar si ha  sido inocencia o no es asunto ya de conciencias propias que deben analizar cuanto y cómo se ha venido haciendo y por qué.

Ojalá se comprenda pronto que lo que no se puede alargar es el momento del despertar, simplemente porque es imposible.


Ya somo como cualquiera. Por Calderón de la Canoa. 4/11/04




Las cosas están cambiando,
¡esto no e' ya lo que era!
tú verá quen uno saños
vamo a sel como cualquiera.

Yaquí se su puede viajal
y volvel sin ningún lío,
alquilal el cualto mio
y tener un timbiriche
igual que tenía mi abuelo
antes de todo este chiche.

El que tiene es quien se salva,
quien no tiene ta' jodio,
que se haga un rancho en el río
y que se busquel comer que
lo que no haga pol si mijmo
por él nadie lo va a asel.

Luchal por coger un chance
y conseguilse un puestico,
!da lo mijmo dando palo
que haciendo papele chico¡
¿Que otra cosa buena hoy
día que ser gualdia o policía?

Y si hay caso el ir echando
pa' la yuma o pa' Joncón
questa cosa que aquí arde
llamada reolución está
jodida hace rato, 
quelquelaizo la mató.

Tu verá de pronto un día
que somo como cualquiera,
¿y lo saño que pasaron?...
¿A quién le importa sa' muela?




Garantizada continuidá.






Una crónica de Abelardo Cocuña para EL PAPEL CON LETRA.


¡Como se goza en Labana! oí gritar por la ventana de esta redacción mientras tecleaba en la Underwood, medio básico. La curiosidá me jaló pa' juera por el marco casi colgante y casi me ñampeo por el susto de ver un desfile de monstruos, vampiros, brujas y otros adefesios que en plan rumba caminaban hacia el malecón. ¿Le dieron salida a la gente del partido? pensé, pero un almanaque cercano me sacó de la duda, ¡era Jaloguín caballero!

Con la pluma en ristre y la suela en arrastre corrí a la calle para presenciar el acontecimiento, casi libertario, de ver como la muchachada se entrega a la jacarabunda y el guasabeo de esta fiesta importá que como carro chino ahora hace las delicias de unos cuantos. Mi olfato investigativo me empujaba a averiguar que tan hondo ha calado en nuestra población está fiesta extranjera de yumas basamentos que al parecer goza ya de amplio resuene, inexistente a su vez en fechas más nuestras como el 26, los 28 de Septiembre y muchas otras del calendario patriotijaimaniteño.

El río humano me llevó hasta los jardines del "1830" donde se celebraba entre buti y tonga la fiesta de la CUJAE dedicada este año al enteleque yuma que hizo la delicia de cuanto pudo entrar al sarao como este su reportero insignia que se mete, (cuando cabe y siempre por el rigor del oficio) por debajunapuerta con tal de mantener informados a nuestro excelso público lector.

¿Que qué vi? ¡De todo! En recholateo promiscuoso y perturbador salsamiento "in portas" se formó lo que se tenía que formar. Mariconeo estudiantil y pinguerismo apabullante de nuevos hombres con viejos vicios, putería abierta y cerrada con intención salvadora y fasteríl embate, jineterísmo profesional y de carrera aupado a todos los niveles como altísimo logro nacional, desordenes infinitos y mamándiseos amplios de hijos de papá coronel y general dieron a la cita, regada con buche, pito, droga, pasta y jale abundante, la tónica de una noche revolucionaria en extremo que culminó con cumbia y tomatera cuando el alba despuntaba sin que guardia, mono, seguroso o cederista osara su fin y que me confirmó la garantizada continuidá de la cosa en los tiempos por venir.

Y al alba cada cual jaló pa' su monte, en pupú los más, a pata el resto, mascando alegre la impresión de por una noche haber sido yuma, haber andao libreta y escapar un rato de la monserga biránica, dicta y docta. Yo arrastré mi humanidá desecha hasta mi accesoria de Belén pensando en como hay junta y ganas para entregarse al vicio y la recholata y no fuerza ni voluntá para exigir o lograr un poco de aquello tanto que nos falta para dejar de ser patio de batey. Pero dicho y hecho, tal pensamiento se esfumó tan pronto al doblar por Acosta párome un mono con oficial arrogancia pidiéndome el carné. Guardaba su jeta rezagos orientales y su genio avances de acomplejada e inferior fiereza explayadas en el uniforme azur, que más que atributo de su cargo parecía un disfraz.


Y no pude evitar asociarlo a lo que horas antes recogía para ustedes y preguntarme: ¿Hace cuanto que tamó en Jaloguín, caballero?

De vivo no tienes ná.












¿Para África te mandan
con aquello que hay allá?
tu estás loco. ¡Pero loco!
arrímate para acá;

Tu crees que sales ganando
pero pierdes desde ya
yendo a servir los deseos
de esos que como ná
mandan la gente a morirse
desde una butaca holgá.

Tú que te creías muy vivo,
¡de vivo no tienes ná!

¿Que ahora pagan buen dinero
y que te quieres salvar?
¡Enterrado bajo tierra
nadie lo puede cobrar
pues el dinero al ya ido
de nada le servirá.

Tú que te creías muy vivo,
¡de vivo no tienes ná!

¿Que te van a dar un carro?
Preferible es caminar
porque muerto en cuatro
ruedas todos saben que se va
pal 'reparto bocarriba
del que no se vuelve más.

Tú que te creías muy vivo,
¡de vivo no tienes ná!

¿Que eres inteligente
y que te vas a cuidar?
Mejor piensa en todo eso
que al irte dejas detrás
porque ese que te manda
a morirte por allá
se sirve de tu pellejo
para ganar siempre más.

Ya puedo ver que de vivo
ni la vida tienes ya.