COMO GOZAR AQUÍ Y ALLÁ sin que haya lío




De los cubanos que emigran, una parte está regresando como turista al año de estar afuera, son un grupo de gente que vivió toda la vida en la isla queriendo irse y echándole con el rayo al aparato, pero una vez ido descubre que tampoco quieren estar allí donde la vida no es tan placentera, el clima es hostil por lo general, el idioma distinto así como las costumbres y el ritmo de vida suele ser vertiginoso si se compara con la total orfandad de acontecimientos que caracteriza la vida en Cuba. A todas estas hay que sumar la disociación cultural con que choca el emigrante al que duele descubrir que en su nuevo destino no son aceptadas la mayor parte de las costumbres propias que arrastra, las cuales deberá confinar puertas adentro so pena de ser incomprendido y hasta reprimido llegado el caso bajo determinadas condiciones, excepcionales pero posibles.

Como todo proceso de adaptación el cubano mutará en un individuo que buscando acomodo a sus necesidades sabrá adecuarse al momento en que vive. Progresará según sus capacidad y en dependencia de esta llegará el momento en que en su mente calcule los pro y contras de poner en practica el retorno al lugar donde cabe culturalmente, aun a sabiendas de que en él puede que no goce de todas las ventajas que consiguió establecer para su beneficio en el sitio de su nueva vida, pero la necesidad del regreso se impone por variadas y simples razones como son la intolerancia hacia el orden y la disciplina social que en determinados países suele ser demasiado rígidas y hasta extrañamente incomprensibles, la incapacidad de adaptación total al nuevo medio, lo insoportable que pueden volverse la responsabilidades de un sistema altamente competitivo o la nostalgia de otra época a la que es imposible volver entre otras muchas.

Llegado el momento de sopesar posibilidades, haciendo un estudio del caso se puede descubrir que si bien no todas, la mayoría de las razones que en un momento generaron la decisión de salir del país ya no cuentan pues forman parte de una realidad que desde hace mucho no afecta al individuo el cual, bajo la premisa de su nueva condición y la experiencia ganada estando fuera y habiendo vivido "el capitalismo" tiende a verlas como pertenecientes al pasado. De mantenerse algunas se le antojan de fácil manejo por encontrarse en una etapa donde "todo es distinto", "ahora sé más que antes", "allá me las sé todas" y hasta la socorridas "yo soy un caballo y no hay quien me haga un cuento" como si el medio al que se vuelve no hubiera cambiado también por fuerza mayor aunque a ritmo diferente.

Si sumamos a eso los lazos establecidos con el lugar de donde se regresa podemos vernos frente a gente que vuelve a vivir en un cuarto de solar o en una barbacoa con esposa alemana y tres jabaos de ojos claros, veinte mil dolares pa' montar un bisne en cualquier cosa "ahora que se puede" y pasar las tardes en la esquina tomando ron con los socios o moviendo ficha porque a fin de cuentas "volví porque no taba pa' eso" de trabajar doce horas ni respetar reglas u ordenanzas hechas para "gente que trabaja mucho y no sabe vivir"

Pero puede que se regrese a un departamento con una jeva francesa, dos chamas, dinero y una carrera, entonces se vuelve al lugar donde se puede descargar con los socios, vivir rico, ir a la playa, jamar bien, crear a gusto y "estar en la movida, en lo que es", si además de eso contamos que podemos entrar y salir del país, movernos a nuestro antojo, gozar dentro de la isla los cánones de independencia y libertades que importamos y que se mantienen gracias a nuestra condición de "figuras públicas" no hace falta dar tanta muela, rehogarse en la complacencia para quien gobierna, adular al que permitió la vuelta y ser condescendiente  con el poder que permite la admisión en el redil del que se salió a lo loco y sin pensar, porque la condición especial que se disfruta no está disponible para la inmensa mayoría de la gente que nos rodea y que vive inmersa en el anonimato y lo general de ese concepto abstracto conocido como "el pueblo" del cual por circunstancias más o menos fortuitas o estudiadas ha logrado separarse y por el momento, ir escapando de aquellas cosas que hacen extenuante la existencia adentro y que fueron en un momento razón de la partida. 

Lo importante aquí en el modus vivendi del cubano que retratamos es y será siempre "el invento", porque lo demás le es ajeno y el problema, no está en resolver de una vez el mal mayor de muchos y de uno mismo si no capearlo, serpenteante, siempre que sea con  pasaporte de la Unión Europea o Estados Unidos.




INSIGNIFICANTES COMEPINGAS DE LA HISTORIA


 De los dos perros, el de la izquierda.

Carlos Alonso Zaldívar, embajador en La Habana entre 2004 y 2009 no solo dice imbecilidades si no que también parece que las piensa aunque una cosa solamente hay que tomarle en cuenta, eso de que la caída abrupta del régimen de Labana sería fatal para España, cuestión en la cual aunque no completa, puedo encontrarle razón.

Ojalá que cuando en Cuba el gobierno fantoche de los hermanisimos cante el manísero, abruptamente o no, para España sea otro acabose, que los empresarios españoles que hicieron negocios con la dictadura pierdan sus inversiones, se hundan en deudas y acaben rozando esa misma miseria que cada euro puesto por ellos en la isla ha hecho padecer a un cubano cualquiera, que el nuevo gobierno de la república decida, concienzudamente, rebajar las relaciones al mínimo, que las compañías turísticas deban cerrar operaciones las más y contraerlas las manos para que en las calles hayan menos jubilados insingables corrompiendo muchachitas con dinero y promesas, menos putos buscando pingueros y enteraos hablando mierda de lo que está ocurriendo sin saber.

Que el gobierno español de entonces tome medidas, corra ministros y se las de de ofendido en el senado para saber responderle a tiempo que su política nunca estuvo del lado del pueblo cubano pisoteado y empobrecido si no con aquellos que fueron sus verdugos y con los cuales como buenos hipócritas, supieron bailar la jota y brindar cada vez que cerraban un trato ventajoso para un militarote y un gallego de gruesa panza, lentes de armadura dorada y disfunción eréctil.

Para entonces habremos reducido sus inversiones a ninguna, echado a los cutres que llorando tendrán que rememorar el perderlo todo que vivieron sus bisabuelos. Soy partidario de no indemnizarles nada y con los dineros y propiedades que les quitemos ayudar al desarrollo del nuevo país, bastante ya se han llevado al gratiñan con estos cabrones que hoy gobiernan más para afuera que para adentro.

En la sarta de afirmaciones perrunas que da en entrevista publicada en DDC, trata de hacer creer que los españoles se las saben todas y mejor que ninguno (que sabemos má que la CIA macho!), hay que notar lo pobre de un discurso añejo que considera a la isla pertenencia de la península, trozo extraviado que mantiene una relación de amor-odio tipo matrimonio de mulata con madrileño tarrú y ese tanto echarle a los que quieren un cambio del régimen actual que tiene tres caminos y que ojalá tome aquel que salve "activos tan valiosos como son una población formada, sana y con las mujeres equiparadas a los hombres", aunque no diga para nada que esa "formación" ha sido en la más completa servidumbre y la más cerrada falta de derechos, sería mucho para este buen súbdito y comunista sin escaño que es capaz de soltar bellezas sobre la muerte de Wilman Villar como "A mí no me entra en la cabeza que alguien libere a 3.000 presos para días después dejar morir premeditadamente a uno. Debo de ser un ingenuo o un mal pensado" y aunque a nuestro entender le faltó el "comemierda" no nos atrevemos a contradecirlo.

 Y como todo a las finales se reduce a "una cuestión de intereses" propongo que revisemos las relaciones internacionales de la nueva república y que veamos, uno por uno los países que sirvieron de testaferros a la dictadura y que a su tiempo devolvamos el favor, nombrando personas no gratas a sus embajadores, cerrando sus legaciones y expulsando al personal consular, podríamos en las nuevas embajadas que tenemos en el extranjero ser más cuidadosos a la hora de dar visas y permitir visitantes como este penco bigotudo y vendido y a tantos otros que como buenos oportunistas han aprovechado la sombra de un tirano para robar lo suyo y si nos llaman extremistas no hay que inmutarse,  cosas peores nos han dicho ya.


Más del feo, aquí
Ñampió "El compañero Sara González" como una vez un presentador curda le dijo en un concierto patrio delante de mucha gente.  Salvo su tracatánismo y chivatiencia en pro de aquella mierda no hay mucho que decir. Con ella se va una parte de la banda sonora de la reinvolución cubanski, aquella de marcial empaque frente al luto impuesto y general, regado por los acordes de "A los héroes" y muelas por el estilo.